
Mucho se ha dicho y se ha escrito sobre el tema de cómo mirar la vida. Cada uno va recorriendo su camino y va decidiendo en cada momento que actitud desea tomar ante lo que se le presenta. Uno puede enroscarse en todo lo que no salió como planeamos o en lo complicado y difícil de ciertas situaciones o puede tomarlas como una oportunidad.Es el caso de mi ataque de insomnio de hoy. A las 8 de la mañana estaba con los ojos como un dos de oro, sin posibilidades de volver a conciliar el sueño. Podría haber sido un motivo justificadisimo de mal humor, después de todo los sabados se hicieron para dormir, pero en su lugar decidí que sea una oportunidad para pasar una mañana distinta. Me fui a comprar una revista y me la llevé a la cama con un buen desayuno en bandeja y me sorprendí de lo que disfruté. Hay un instante en el que uno elige.
¿Disfrutar o protestar?. Cada cosa es una oportunidad para aprender algo más de nosotros mismos, de cómo relacionarnos con otros, de qué queremos y que cosas definitivamente no queremos en nuestras vidas, de lo que nos gusta y lo que no nos gusta, de hasta donde somos capaces de llegar.Dicen que detrás de toda crisis se esconde una oportunidad. De nosotros dependerá subirnos a ese tren en el momento en que se presenta, porque como me dijeron ayer la oportunidad es como un hombre calvo, una vez que pasa ya no podemos darnos vuelta y agarrarla de los pelos para que vuelva.